Uno de los principales errores que cometen los administradores es creer que las acciones requeridas por una decisión ocurrirán inmediatamente después de tomar ésta. La ejecución es el paso en el que la decisión se lleva a la realidad, pero debemos recordar que no es el paso final del proceso de la toma de decisiones.
El administrador aún tiene trabajo que hacer durante la implantación de la solución: evitar conflictos, mantener el interés de las personas involucradas, motivarlas para lograr resultados, asegurarse de que se realicen las tareas asignadas y mucho más. |