En el mundo de los negocios son pocas las empresas que han desarrollado un manual de principios éticos, que pueden sancionar la falta de cumplimiento a los principios establecidos. La mayor parte de las empresas se rigen por la tradición y las costumbres, pero esto propicia discusiones debido a que las acciones que unos consideran correctas, otros se oponen a esos principios argumentando que son incorrectos.
El representante al tratar con jefes, clientes, colegas y competidores, desarrolla una serie de interacciones que solamente él juzga si son o no correctas, debido a que como persona y profesionista tiene sus propios estándares éticos, los cuales en muchas ocasiones, no empatan con los principios establecidos por la empresa. Esto puede causar a la persona un conflicto que solamente él puede superar. |